26 de febrero de 2012

Deconstructing Jil Sander en 7# pasos


1# Paisley de neón

2# Suéter cara

 3# Mini tops de crochet

4#Tartán de neón

5# Detalles paisley-joya

 6# La camisa al revés

 7#Complementos rejilla

Deconstructing Gucci en 7# pasos


1# Flecos de luxe
 2# Brillo corto
 3# Nuevo pantalon frac
 4# Mix de animal print
 5# Estampado carré en faldas
 6# Espaldas importantes
 7# El pantalón blanco estampado

20 de febrero de 2012

Goya 2012 Alfombra roja: Nude, Negro y Rojo

Entre las mejores vestidas, tres han sido los tonos triunfadores. El nude, el negro y el rojo. 
Ha habido una coincidencia casi total en la elección de estas gamas cromáticas que son vencedoras en una alfombra roja por distintas razones: 
el color claro ilumina la belleza, borrando rasgos de cansancio en la cara; el negro es siempre una apuesta en la cual sentirse cómoda; y por último el rojo, es un  tono muy cinematográfico que atrae los objetivos de las cámaras.

Empecemos por los tonos claros, nude y demás desinencias que mezcladas con brillos hacen que la belleza de nuestras actrices resplandezca. 
Manuela Velasco de Carolina Herrera. Siempre acierta porque no renuncia a su estilo: naturalidad. Un vestido de gasa con manga larga, con incrustaciones en cuello, pechera y delantero que en otra podría haber quedado demasiado recatado pero que Manuela defiende sin equivocarse. Destacar el clutch de terciopelo azul.

Carolina Herrera Primavera 2012

Cayetana Guillén Cuervo de Oscar de la Renta. Es un claro ejemplo de perseverancia. Poco a poco su gusto se ha ido refinando hasta alcanzar un nivel en el que la actriz se le nota cómoda y guapa. Un cuerpo ceñido palabra de honor con falda en cascada de volantes, sólo si lo hace Oscar de la Renta puede resultar así de elegante.

 Oscar de la Renta Resort 2012

María Valverde de Dior. Con una tonalidad muy similar al año pasado. El vestido es precioso, lo hemos incluído entre los mejores de esta alfombra roja pero sobre el cuerpo de la actriz no llega a encajar. El drapeado sobre las caderas y esas mangas tan largas es dificil de llevar, sin duda. ¿Será la pose?

Silvia Abascal, una apuesta por el brocado que podría quedar recargado pero que la transparencia del escote y mangas aligera.


Blanca Suárez con un espumeante cuerpo con trasparencias color champagne que es uno de los favoritos de la redacción de T38.


 Goya Toledo con un Elie Saab. Repite o tripite con este diseñador libanés muy elegido por las celebrities del otro lado del charco. Siempre perfecta en estas galas es muy difícil verla con estilismos equivocados, le gusta la moda, tiene experiencia.


Marta Etura de Gucci. Flamante vicepresidenta de la Academia, otra apuesta por un nude cuajado de brillantitos.


Michelle Jener con un Zuhair Murad. De princesita con la combinación de colores y brillos más recurrente de la noche. Los ojos se van hacia la falda de tul no apta para entrar en un taxi.


Y apunto hemos estado de pasar a las Caras B (las peor vestidas) a Macarena Gómez, pero como nos gusta el riesgo (no sólo va a haber princesitas sobre la alfombra) vamos a darle una oportunidad a este modelo de capas y diferentes largos que seguro que no luce como merece. Además creemos que es más una cuestión de pelo y maquillaje.  Aprobada pese a los pelos...


Y para acabar con el apartado de los claritos, vamos con dos blancos: Verónica Echegui con un Gucci y Elena Anaya (Goya mejor actriz) de Lanvin.  En ambos casos, la importancia está en los complementos. Elena Anaya repite estilo griego y su modelo es también uno de los favoritos para T38.



Y hubo más blancos como el de Irene Visedo.


O Ana Álvarez con un ceñido como es natural en Hervé Léger. Umm dificil llevar esos vendajes y no parecer enfajada. Aprobada también pero con un estrecho margen.


Y vamos con los negros. A este color se le pide siempre un plus de originalidad para no caer en la monotonía: un detalle en los hombros, la mezcla con el encaje, los suaves drapeados... Lo que está claro es que con el negro es dificil fallar.
Juana Acosta de Juanjo Oliva. Las líneas sobre la alfombra suelen ser fluídas pero los cortes más estructurados se agradecen y quedan perfectos. Este es sobrio, equilibrado e importante. De diez.

Toni Acosta de negro con brillos, de Dolores Promesas. Elegante por la manga larga, el cuello de barco y la cola.

 

También con brillos pero con evidentes diferencias, Angie Cepeda viste un sirena cuajado de lentejuelas, un clásico made in Hollywood. Obvio, pues sí.


Clara Lago de Zuhair Murad con escote asimétrico drapeado, brillante sirena hasta la cola. Elegante aunque nos la imaginamos con un estilismo más juvenil y arriesgado. Clutch de LV.


Ana Fernández con un impecable vestido en el que destaca el cuerpo transparente estratégicamente adornado en el pecho. Per-fec-to. Nuevamente un detalle marca la diferencia con este color para no aburrir.

Inma Cuesta de Juanjo Oliva. A esto nos referíamos con el plus de un vestido negro. Espectacular cuello-manga-escote de tul sobre un sencillísimo vestido que de otra forma sería un salto de cama.


María León de Valentino. Correcto drapeado de una ganadora que destaca por su naturalidad. El look no le sobrepasa, al contrario, se le queda un pelín corto. Ella podría haber brillado más.


Con negro pero de encaje, Leticia Dolera y María Botto, con dos elegantísimos modelos. Una combinación con un sólo pero: suele poner años. Es el caso de Leticia, no tanto el de María por los detalles de las plumas y volantitos.



Eva Hache de Hannibal Laguna. Diseñador siempre presente en cualquier edición de los Goya. La tela arrugada le resta seriedad y encaja a la perfección en el caracter de la presentadora.


Y Cuca Escribano arreglada pero informal con este vestido de punto y escote de vértigo que sólo ella puede lucir así de bien.


 Por último, los rojos. El color que eleva el espíritu porque hay tantos rojos como estados emocionales. Un tono que es triunfador siempre. En T38 somos muy fans de su carta pantone.
Leonor Watling de Miriam Ocáriz. Espléndida, dos partes del vestido que se equilibran, la superior muy lady podría funcionar incluso de día; la inferior con dos cortes es 100% noche.

 

Belén Rueda de Pedro del Hierro. Un palabra de honor ¡oh! con manga larga que le queda como un guante. Emocionante homenaje al diseñador. Diez.


Y más rojo combinado con complementos leopardiles para el color más fiera de la gama.  Por cierto, ¿cuál el nombre de esta actriz? La redacción de T38 ya tiene una edad, y no la sitúa. Gracias!




Fotos: telva

Goya 2012 Alfombra roja: la cara B

Y buaaah buaaah buaaahhh toda alfombra roja tiene una cara amarga, una lista de los vestidos que nunca debieron existir. Más que suspender a las actrices, nos cargamos a sus estilistas, consejeros y en definitiva enemigos del estilo.
Por razones variadas estos han sido los horrores de los Goya 2012, ahí van los premios al peor vestuario:

Alba García con un vestido excesivo y color descafeinado que le afea. El peinado tampoco ayuda mucho que digamos.


Lo de Cristina Brondo no tiene nombre. Hemos visto mejores estilismos incluso en la cantante de Camela. Ese cuello joya que sujeta un despropósito de volantes merece un lugar en el contenedor de ropa pero no en el armario de una actriz tan buena y tan guapa.


Cristina Peña con su vestido de punto ceñido suspende en todo: color, estampado, forma. Quién da más...


Ingrid Rubio de Moschino, una cazadora perfecto con mangas abullonadas sobre vestido de raso. Cuero y raso no parece mala apuesta pero observando los volúmenes, como queda la cazadora cerrada, el largo de la falda.... Nada encaja.


Lucía Jiménez no acierta con un Pedro del Hierro que sencillamente no es para ella.


Y Melanie Griffith, con un vestido, dama de rosa, que parece haber dormido largos años en el fondo de su armario y del que nunca tuvo que salir. Lástima porque sería tan fácil vestirla y hacerlo bien.


Nathalie Seseña, no y no al efecto de ese encaje tan poco tupido sobre un forro nude.



Mira que llevar un Nina Ricci y equivocarse... Pilar López de Ayala, o como complicarse los pelos en un Goya sí y otro también. El vestido causa el efecto de regalo mal envuelto.


 Ruth Gabriel o como parecer inmensamente mayor.


Y por último, con mucho dolor por parte de la redacción de T38, dos estilismos que no están a la altura de dos grandes actrices (que deben o deberían tener una legión de estilistas y asesores): Salma Hayek a la que hemos estado a punto de pasar al otro lado, pero es que hay un no-sé-qué en el pelo o el vestido... No nos convence... Y la gran Victoria Abril que tanto arriesga (y nos gusta cuando lo hace), pero que en esta ocasión ha errado al envolverse en cobres. Eso sí, durante la gala sacó un vestido flúor que nos compensa este.